En la segunda sesión del Club de Ciencias de la UAT, más de 130 niñas, niños y adolescentes de Ciudad Victoria, Tampico y Madero vivieron experiencias interactivas a través de talleres, juegos y actividades diseñadas para despertar su interés por el conocimiento.
Gracias al compromiso de docentes, estudiantes e investigadores, esta iniciativa promueve vocaciones tempranas en la ciencia, tecnología y humanidades, demostrando que aprender jugando también transforma el futuro.